¿Qué fue de…? Usos pioneros de blockchain en el sector inmobiliario

Llevamos algunos años de desarrollo de la contabilidad distribuida y es posible empezar a ver trayectorias y analizar resultados. Hoy vamos a intentarlo con algunos proyectos pioneros del sector inmobiliario que recurrieron a las cadenas de bloques cuando nadie más lo hacía. Partimos de este documento de noviembre de 2016 emitido por Realtor, la gran confederación estadounidense del gremio.

Consensys recurrió en 2015 a la blockchain para registrar las aportaciones y consumos de energía solar de una pequeña red de vecinos de Nueva York (Brooklyn Microgrid). Hoy, el proyecto es objeto de estudio y la mejor tarjeta de presentación de una empresa que ha diversificado mucho sus actividades en torno a las cadenas de bloques.

Ese mismo año, Factom se lanzó a registrar en una cadena de bloques los controvertidos (por poco fiables) títulos de propiedad inmobiliarios de Honduras. El proyecto no salió adelante, como uno de los responsables reconocía en Reddit hace un año. Probablemente no se debiese a razones tecnológicas sino políticas. La compañía sobrevivió a este revés y ofrece todavía productos relacionados con el almacenamiento de datos.

Unas de cal, otras de arena

A medidados de 2016 RexMLS intentó usar blockchain para tokenizar las compensaciones (comisiones) entre agentes inmobiliarios propias del sistema MLS o de listado múltiple. La diversidad de posibles compensaciones, la falta de un estándar único y un ICO desastroso han hecho este proyecto inviable. La empresa, rebautizada como Imbrex, se dedica a la gestión de datos inmobiliarios.

De hecho, hace algo parecido al proyecto de TrustStamp para el sector inmobiliario, pero con propiedades y no con personas. El sistema de datos reunidos y “estampados” por esta compañía y dirigido en exclusiva a agentes inmobiliarios registrados sí es todo un éxito, sobre la base del famoso KYC para el que la tecnología blockchain es simplemente perfecta.

Ubitquity es el último de nuestros casos. Compañía fundada en 2015, en junio de 2016 se registró la primera transacción inmobiliaria a través de este servicio, en bitcoin. Los primeros. Funcionó bien. Normalmente las ideas más sencillas son las mejores. Hoy están centrados en el viejo sueño de Factom (el registro de tierras en blockchain), pero en Brasil. Y siguen ampliando sus perspectivas.

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