El elefante y el dragón: ERP y blockchain

erp blockchain

Ya estamos con las siglas… porque para quien sepa lo que es ERP vale, perfecto, pero para quien no, el título este no le dirá nada. De ahí el pre-título que he puesto, copiando descaradamente la metáfora de Sava Savic, en cuyo texto se inspira este. ERP son las siglas en inglés de Sistemas de Gestión de Recursos Empresariales.

erp blockchainO sea, simplificando mucho, un ERP es un software modular, configurable y especializado para gestionar todos los procesos que se dan en una empresa; producción, logística, distribución, ventas, marketing, recursos humanos… Suelen ser programas bastante caros, complejos, poco flexibles y grandotes (mastodónticos; de ahí la metáfora de Savic), habitualmente bajo modelos Saas y en la nube.

 

Pues sí, la contabilidad distribuida va a suponer un antes y un después en… Un momento, ¡paren las rotativas! Esto nos suena, ¿a que sí? Lo de que blockchain va a reventar las soluciones tradicionales que sostienen una supply chain, en cuanto a trazabilidad, certificaciones, contratación, logística y demás. Pues parece que 2018-2020 es el momento. Ahora sí, esta es la buena.

Cadenas de bloques y cadenas de suministros, menudo el nudo

Así parecen indicarlo algunos protagonistas. Infosys, que no son cualquiera, emitieron un detallado informe de la situación en 2017 que lo deja claro y meridiano. ¿Os acordáis de Hyperledger? Pues los chicos de IBM dicen que todo está listo en su ecosistema específicamente diseñado para optimizar las cadenas de suministros y ERP.

Desde Tibco nos apuntan en este estupendo webinar (por cortesía de erp-spain.com) que el último año y medio ha sido fundamental para poner en marcha casos ejemplares de uso de cadenas de bloques en las cadenas de suministros, así como los dos próximos lo serán para discernir dónde y cómo aplicar provechosamente la contabilidad distribuida y sus conocidas virtudes de transparencia, fiabilidad, inmutabilidad y economía.

En un ámbito tradicionalmente inmovilista, cual elefante, la irrupción (debería decir “disrupción”, que no existe, pero queda más moderno) del dragón Blockchain es definitiva y, claro, rompedora. Tras el hype de las criptodivisas que impedía, cual polvareda en el desierto, ver las virtudes de la tecnología blockchain fuera de la pura especulación fiduciaria, hoy el panorama está más asentado y las empresas, más avisadas.

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